Alrededor de un diez por ciento de la población sufre directa o indirectamente de problemas derivados de adicciones químicas. Entre ellas se encuentran el alcoholismo, la adicción a la cocaína, la heroína, las pastillas y a otras drogas.

A menudo el adicto en sí es la última persona en darse cuenta de la gravedad de su problema debido principalmente al alto grado de autoengaño que define la adicción. La familia y los allegados juegan un papel importantísimo a la hora de motivar al adicto a pedir ayuda y a realizar un tratamiento. También la familia puede beneficiarse de las ventajas que ofrece el tratamiento.

La adicción química no es un concepto fácil de definir hoy por hoy en nuestra sociedad:

Por un lado la sociedad, desafortunadamente, marginaliza al adicto y a su entorno, señalando esta situación como falta de moral o debilidad de carácter.

Por otro lado las autoridades, a pesar de que hace muchos años la Organización Mundial de la Salud definió la adicción como una enfermedad, no terminan de aceptar ésto, enjuiciando y dificultando la posibilidad de recuperación y de tratamiento al enfermo adicto.

Por último, la familia, después de una primera fase de encubrimiento y/o negación del problema, se ve ante el dilema de cómo actuar: seguir permitiendo y facilitando indirectamente el consumo o, en lugar de esto, cerrar definitivamente la puerta al adicto para que éste se vea obligado a afrontar las consecuencias de su adicción.

Por estos motivos arriba mencionados el enfermo adicto se ve relegado a una situación de dificultad, casi de abandono, especialmente cuando siente la necesidad de hacer algo con su problema y decide recuperarse. Aquí el adicto sufre aún más esa falta de apoyo y, tanto él como su familia y su entorno, sienten esa falta de reconocimiento, lo que incrementa el sentimiento de vergüenza, impotencia, e incluso de culpabilidad.


La clínica AHORA considera y trata la adicción como una enfermedad, definida por la incapacidad por parte del individuo de parar y/o controlar el consumo, a pesar de consecuencias negativas de todo tipo. Llegados a este punto la persona ha desarrollado la enfermedad de la adicción, su mente está obsesionada por el consumo al mismo tiempo que ha adquirido una dependencia física.

La evaluación diagnóstica de la enfermedad de la adicción en la clínica AHORA contempla y trata siempre las siguientes variables:


Variable química
Variable médica

Tipo de drogas

Antecedentes familiares

Intensidad del consumo

Antecedentes personales

Patrón de consumo / abstinencia

Anamnesis

Función que suple la droga

Estudio analítico completo

Consumo / abuso / dependencia

Tratamiento médico específico

Control periódico en consulta



Variable social
Variable psicológica

Evaluación del nivel de desarrollo del paciente teniendo en cuenta:

Medio ambiente y entorno de crecimiento

Análisis de la motivación y expectativas

Situación familiar

Análisis de la demanda del usuario

Red social

Diagnóstico psicológico

Pertenencia a grupo o asociación

Elección de objetivos terapéuticos adecuados y eficaces

Estudios, situación laboral

Determinación de las estrategias y actividades terapéuticas

Economía

Psicoterapia individual, grupal y familiar

Vivienda

Seguimiento de casos a nivel clínico

Tiempo libre

Infracciones y/o delitos

Capacidad social para afrontar las situaciones cotidianas




Variable ético / moral / espiritual

Influencia negativa de la droga en el desarrollo emocional y espiritual:

La mentira

La pérdida de valores

La infracción de las normas

El vacío existencial